Una pequeña villa detenida en el tiempo

En lo más profundo de Andalucía, a unos 100 kilómetros de las ciudades de Málaga y Sevilla, se encuentra un pequeño y mágico pueblo que en su primera impresión hace que el viajero que llega sienta que ha viajado en el tiempo.

Panorámica de Montecorto - Andalucia

Panorámica de Montecorto – Andalucia

El nombre de esta pequeña población de no más de 700 habitantes es Montecorto, un nombre poco pretencioso que simplemente describe lo que en realidad es esta villa que forma parte de la comarca conocida con el nombre de Serranía de Ronda, conformada por 21 municipios y ubicada  al oeste de la provincia de Málaga, en donde Montecorto se destaca por ser el asentamiento más occidental de la provincia.

La verdadera magia que tiene la población de Montecorto es que se encuentra asentado en una ladera boscosa, en la cual las propiedades y casas rurales que se encuentran en la parte más alta ofrecen una impresionante vista y panorámica de la campiña y de la Sierra de Grazalema. Por medio de la población pasa corriendo libre un manantial de aguas cristalinas, que alimenta de líquido vital a los habitantes del pueblo. Las hermosas casas blancas están permanentemente decoradas con flores de colores exuberantes y en todo el pueblo se respira tranquilidad, sobre todo cuando se trata de la hora de la siesta, cuando ni siquiera se escucha el ladrido de un perro.

Montecorto es un destino “corto” en número de habitantes y extensión pero “largo” en historia. Los primeros registros de asentamientos humanos en la zona datan del periodo neolítico, esto gracias a que aún es un área rica en recursos hídricos con tierras muy fértiles para la producción agrícola. La historia también sugiere que los romanos extraían aquí el mineral Sílex, el cual abunda en los alrededores de la población. Asimismo, la historia también cuenta que los moros del Reino Nazarí de Granada en el siglo XIII establecieron aquí un puesto de frontera que se conoce como “El Moral”.

Las silenciosas calles de Montecorto

Las silenciosas calles de Montecorto

No son muchos los lujos que se pueden encontrar en Montecorto en lo que respecta a estilo de vida o tiendas por visitar, todo aquí se aleja de las tradiciones urbanas, aunque en el pueblo se pueden encontrar algunas tiendas, restaurantes sencillos con buena comida e idóneos para beber algo, un banco, hotel y un sinnúmero de lugares rurales para caminar o explorar por un buen rato. Un lugar para visitar en las afueras de la población es la Cueva de Pileta, allí se pueden encontrar pruebas de la larga historia de ocupación que tiene esta área con muestras de pinturas rupestres y unas peculiares formaciones rocosas que parecen ser la entrada a otro mundo.

Por su parte, los amantes de los deportes de aventura y adictos a la adrenalina pueden satisfacer todos sus impulsos muy cerca de Montecorto. A tan sólo unos kilómetros de la villa, en la Sierra de Lijar, es posible hallar una de las mejores zonas de vuelo de toda Europa para la práctica de parapente o ala delta. No es complicado encontrar disponibilidad en el hotel de la población, pues realmente Montecorto no es un destino muy perseguido para vacaciones, por lo mismo, es el destino perfecto para los buscan que se detengan el tiempo por un momento y así poder descansar y relajarse un poco.

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