Un viaje en el tiempo a la Edad Media

La escena podría ser esta: Abrimos los ojos por la mañana y nos encontramos entre los muros de una fortaleza; ha amanecido tras las almenas del castillo y la decoración del techo nos recuerdan que este edificio tiene más de ocho siglos. Sólo nos queda esperar el toque de clarines anunciando el comienzo del torneo.

No, no hemos viajado a un pasado medieval, simplemente estamos alojados en una casa rural que ha sido construida sobre las ruinas de una antigua fortaleza. Desde hace tiempo, varios emprendedores se han lanzado a la aventura de rehabilitar antiguas torres medievales para convertirlas en auténticos alojamientos rurales conservando el encanto de la época pero dotándolas de las mejores comodidades de la vida moderna. Estas son algunas casas rurales con un encanto medieval:

1.  El Diezmo se remonta al siglo XI cuando la fortaleza de Artajona, en Navarra, formaba parte de los bastiones medievales de la zona. Ahora, no es difícil sentirse como un juglar, un caballero o una dama de las novelas medievales porque El Diezmo está insertado en las murallas del Cerco, la fortaleza que discurre alrededor del pueblo.

Fachada lateral de la casa rural El Diezmo

Fachada lateral de la casa rural El Diezmo

2. Torre Fuerte es una atalaya medieval. Cada planta de este bastión es una habitación y, todo el conjunto, es una joya de la arquitectura de la época donde la decoración medieval está por todos sitios.  dispone de una planta baja con salón y cuatro habitaciones dobles con baño completo y detalles a base de estucos, vidrieras, cerámicas y pinturas inspirados en épocas medievales.

Interior de una de las habitaciones de la casa rural Torrefuerte

Torrefuerte

3. Cal Gomà se encuentra dentro del recinto amurallado del pueblo de Montfalcó Murallat. Data del siglo XVI y mantiene todavía el hechizo de sus orígenes en algunos de sus rincones Por ejemplo, sus gruesas paredes metro y medio de grosor, las arcadas del establo, su techo de vigas de madera o, el cup el espacio donde antiguamente se guardaba el vino.

Fachada de la entrada a la casa rural Cal Gomà

Entrada a Cal Gomà

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *