Un monte de leyendas

Las leyendas de los pueblos de Castilla y León siempre han formado parte de la rica herencia cultural de las comarcas castellano leonesas. Muchas de ellas tienen como eje principal los montes y colinas que son una estampa clara del paisaje de la Comunidad Autónoma.

Las cumbres y cerros de la comunidad arrastran consigo un alud de historias y leyendas tradicionales. Sin duda el que se lleva la palma es el Monte de las Ánimas en Soria. Ya en el siglo XIX El poeta Gustavo Adolfo Bécquer dejó marcado a fuego el nombre de este monte en sus leyendas publicadas en el diario El Contemporáneo en 1862.

El monte de las Ánimas  foto J.S.C.

El monte de las Ánimas foto J.S.C.

En sí, la historia del Monte de las Ánimas, muy conocida por los habitantes de la región, narra un trágico suceso que ocurre cada noche de difuntos, el 1 de noviembre. Dice la leyenda que en la Edad Media durante una noche de todos los santos una dama, conocida como Beatriz y su primo Alonso se iban a despedir para siempre y ella le pidió como último favor que fuera a buscar una banda azul que había perdido precisamente en el Monte de las Ánimas. Los dos habían escuchado historias sobre Caballeros Templarios que cabalgaban juntos a las bestias cada noche de difuntos pero, aún así, Alonso, cargado de valor salió en busca de la prenda.

La joven dama quedó sumida en un soporífero sueño y despertó por los gritos de los criados que avisaban de la funestas noticias. Alonso había sido devorado por los lobos que habitan en el monte. Sin embargo una banda azul ensangrentada había sido depositada en a los pies de su cama. Cuando llegaron a su cámara, encontraron a la joven Beaatriz muerta. Desde entonces se dice que cada 1 de noviembre se ve a un espectro femenino corriendo con los pies ensangrentados por el Monte de las Ánimas girando alrededor de la tumba de su primo Alonso.

Verdad o mentira, vale la pena recorrer, de día -sobre todo- y en cualquier fecha del año -menos en la señalada noche- , las faldas de este monte para contemplar el entorno y comprobar que con un paisaje así es lógico que las historias y las leyendas fluyan solas.

 

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