Culto a la gastronomía casera

El escenario rural suele ir vinculado en gran parte a las esencias de la tierra que descubrimos. Son esos signos que conforman la identidad de una región, de una comarca. Esos iconos que le dan personalidad a un lugar son lo que los viajeros buscan, en gran medida, y pueden ir desde las tradiciones folclóricas, el dialecto autóctono, pasando por la historia patrimonial o su gastronomía. De hecho, los guisos típicos son una parte de la historia familiar de muchas regiones y cada comarca, incluso cada aldea de España tiene sus platos emblemáticos, símbolos de su cultura y tradición.

La estancia en una casa rural precisamente puede convertirse también en el descubrimiento de un sabor, una receta genuina que tiene mucho que ver con la identidad de un pueblo. Sin ir más lejos hay propietarios de establecimientos rurales que han empezado a ofrecer además de la estancia la elaboración de un plato para que los huéspedes degusten el auténtico sabor del lugar. Estas son algunas de ellas:

 

Cocina tradicional

Cocina tradicional

Casa Vilasaló

Esta es una gran atalaya o torre de vigilancia con más de diez siglos de vida. De hecho en el interior se pueden ver todavía las ruinas de lo que fue una construcción militar de observación del siglo XII. Esta gran casa alberga dos apartamentos independientes de 4 y 5 personas y, al mismo tiempo, un restaurante donde se ofrecen platos típicos del prepirineo catalán: butifarra negra a la brasa, verduras escalivadas o “cassola” de pies de cerdo gratinado.

Las Arribes del Duero

Este hotel rural, en pleno parque natural de Las Arribes del Duero, es idóneo como punto de partida y campo base para recorrer los parajes naturales de esta reconocida comarca. El establecimiento cuenta con un bar-cafetería y un restaurante con gran capacidad donde se sirven platos elaborados con productos de la comarca como las patatas con rabo de toro, la carrillera de ibérico al vino de las Arribes o las “fabes” con codorniz escabechada. 

La casa del tío perejil

Esta gran casa de aldea en el municipio  conquense de Huerta del Marquesado incluye una zona común para las dos estancias en el sótano que son el alma de la casa y que se componen de una sala donde se ubica el antiguo horno del hogar y la lumbre baja.  Además, para gozar de los pequeños placeres de la vida, es recomendable solicitar a Dolores, responsable de la casa, que cocine un morteruelo o una caldereta cariñosamente elaborados para los huéspedes de la vivienda. 

La posada de los vientos

Esta casa rural, ubicada en la sierra madrileña de Guadarrama, dispone de todo lo necesario para un fin de semana acogedor. Se puede alquilar íntegramente o bien por habitaciones dobles.  El restaurante de la casa sirve suculentas recetas de platos típicos de la sierra madrileña. Difícil resistirse a una tentación de ese calibre: el asado paletilla de cordero lechal, el secreto ibérico el “tostón” son algunos de los platos nacidos de la mano de su chef Olimpia Ciubotaru.

Haitzetxea

El caserío dispone de un total de 5 habitaciones y está ubicado a poco más de 2 kilómetros del pueblo de Zugarramurdi, un municipio famoso por la película Las Brujas de Zugarrmurdi del director Álex de la Iglesia. La singularidad de la casa es que los propietarios viven en la planta inferior, así que nos podremos sentir como parte de la familia cuando estemos alojados en Haitzetxea. De hecho, las comidas caseras que se sirven permiten degustar los platos típicos de la zona pero con un toque muy familiar. Truchas a la navarra, migas de Pastor o pochas estofadas son algunos platos navarros que se pueden saborear durante las cenas servidas en la casa.

Interior de la casa rural Haitzetxea

Interior de la casa rural Haitzetxea

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